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Indígenas


No. 45 - Junio 1995

INDÍGENAS

Los cazadores de genes

por Marcus Colchester (*)

Un fascinante documental de televisión emitido recientemente por el Canal 4 de Gran Bretaña, "Los Cazadores de Genes", del productor independiente de TV Luke Holland, nos enfrenta a los dilemas morales de la "fiebre del oro genético".

La ola de preocupación internacional por la diversidad biológica en extinción ha identificado un nuevo campo de prospección: pueblos en desaparición. El proyecto de la ONU "Diversidad del Genoma Humano" apunta a inmortalizar a 700 sociedades indígenas en peligro, mediante la recolección de muestras de sus tejidos a efectos de buscar las secuencias únicas de ADN que pueden ofrecer la clave de enfermedades de origen genético y curas potencialmente lucrativas.

Los defensores del Proyecto del Genoma Humano argumentan que la recolección, y las ulteriores patentes, de tipos de células humanas escasas y genes de estos pueblos se justifica "por el bien de la humanidad" -la ciencia aplicada proporciona un atajo a nuevas curas.

Los integrantes de esos pueblos, sin embargo, tienen opiniones muy diferentes, como lo plantea este programa de televisión con sensibilidad. Explica Leonora Zalabata, vocera del pueblo Arhuaco del norte de Colombia:

"Nuestra tierra, nuestra cultura, nuestro subsuelo, nuestra ideología y nuestras tradiciones, todos han sido explotados. Esto podría constituir otra forma de explotación. Sólo que esta vez nos están usando a nosotros como materia prima".

George Annas, Catedrático de Ética Médica del Instituto de Tecnología de Massachusetts concuerda:

"Les estamos sacando ADN, el cual en este momento consideramos oro. Es peor aún que el colonialismo y la explotación clásicos porque estamos tomando lo que valoramos. Y luego que lo tomamos no nos importa en realidad que vivan o mueran".

Tampoco Ray Apodaca del Congreso Nacional de Indios Norteamericanos siente mucha simpatía por este justificativo de la "ciencia pura" de la investigación -que revelará la historia de las migraciones humanas.

"Nosotros sabemos de dónde venimos, y sabemos dónde estamos, y pensamos que sabemos adónde vamos. ¿Para qué necesitamos saber otra cosa? Quiero decir, ¿esto es para el beneficio de ellos? Por cierto que para el nuestro no es."

Nos recuerda investigaciones "científicas" anteriores sobre las características únicas de los nativos estadounidenses, que desembocaron en el saqueo de cientos de tumbas indias el siglo pasado para medir el tamaño de cráneos y estimar la inteligencia racial. Sacar sangre y tejidos a las personas en el nombre de la ciencia y del beneficio mundial hoy en día no es muy diferente y ha llevado a amargas recriminaciones.

La protesta resalta que el punto clave es el debate moral sobre el "consentimiento informado". ¿Los individuos que están entregando estas muestras saben lo que pasa con ellos? ¿Están seguros de que van a recibir una parte de cualquier beneficio que se logre? En lo alto de la Sierra Nevada de Colombia conocemos la verdad, cuando genetistas del Instituto de Genética con sede en Bogotá, acompañados por científicos de la gigante farmacéutica Hoffman-La Roche, extrajeron sangre a un indígena Asario aislado.

"De hecho, no le decimos a todas las comunidades que estamos inmortalizando sus células" admite el Dr. Alberto Gómez a la cámara. Por el contrario, nos dimos cuenta de que los indígenas se sienten encantados de permitir la extracción de sangre porque son visitados por doctores que les ofrecen tratamiento médico excepcional, que estos pueblos aislados, de otra forma tendrían muy poca posibilidad de obtener. Tampoco se informa a estas comunidades posteriormente sobre las conclusiones científicas alcanzadas. Se obtienen patentes sin el conocimiento ni el consentimiento de las personas del lugar. En efecto, en una prueba sorprendente exhibida por este bien documentado programa de televisión, la Corte Suprema de California ya dispuso que una compañía biotecnológica puede patentar los genes de una persona no solamente en el caso de que esa persona se haya negado a dar su consentimiento, sino inclusive habiendo adoptado acciones legales para impedirlo.

¿Es ético pasar por alto los derechos e intereses de los pueblos tribales por "su bien"? George Annas cree que no "Es prácticamente imposible alcanzar el consentimiento informado de los indígenas para esto. En primer lugar, creo, porque si entendieran el proyecto se rehusarían y segundo, porque si no entienden no pueden darnos su consentimiento. De manera que se trata de una explotación absoluta. Es tomar cosas que no pueden significar ningún beneficio para ellos".

Los científicos, sin embargo, están preocupados de que tal vez no exista otra oportunidad de obtener las muestras: las personas se pueden morir llevándose consigo sus secretos genéticos. Una salida a este acertijo podría ser que se compartieran los beneficios; suscribiendo contratos con los pueblos indígenas para asegurar que obtengan parte de las ganancias. Es una sugerencia problemática. Van a estar en la duda sobre si deben firmar nuevos acuerdos a partir de la confianza. Y, si llega a haber beneficios para compartir, ¿cómo van a asegurarles el pago de beneficios a la comunidad de forma apropiada? ¿Quién va a vigilar la observancia de los acuerdos?

La solidaridad del productor por los derechos de los pueblos indígenas está clara, pero nos deja para que pensemos las mejores soluciones a este dilema moral. En mi caso, lo que me quedó en mente fue la lección de Leonora Zalabata:

"La ciencia y la tecnología resuelven problemas, pero también son agresivas. Sin embargo, nuestra forma de cuidar a la humanidad, de ayudar a salvar al mundo, de cuidar la tierra y de hermandad con el resto de la humanidad carece de tecnología. Nuestra tecnología está en la cabeza, en el corazón y en el espíritu. Eso es diferente."

La única solución justa es exigir el respeto por los derechos humanos. En las palabras de George Annas: "debemos asegurarles el futuro como pueblos, no simplemente inmortalizar sus genes".

(*) Marcus Colchester es el Coordinador del World Rainforest Movement.






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