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No. 62 - Segunda quincena de Abril 1995

Complejo acuerdo del Norte

Ruggiero, Director General de la OMC

por Chakravarthi Raghavan

El ex-ministro italiano de Comercio y candidato de la Unión Europea, Renato Ruggiero, de 64 años, alcanzó, después de casi un año de negociaciones, el disputado cargo al frente de la OMC.

El 17 de marzo el Consejo General de la OMC eligió a Renato Ruggiero como Director General de la OMC/GATT, para suceder a Peter Sutherland, quien retuvo el cargo desde el 1º de enero. Ruggiero fungirá por un término de cuatro años a partir del 1º de mayo, como parte de un complicado acuerdo que le permitió acceder a este puesto.

Pero, como dijo un funcionario de comercio, se trata de un proceso que atrajo muchos fantasmas al Centro William Rappard, -la oficina principal de la OMC/GATT, a orillas de los lagos de Ginebra- que tal vez no sean fáciles de exorcizar, ni siquiera por una colectividad de jefes de muchas religiones.

Tortuoso camino

Fue un largo camino de torcer normas y procedimientos y recurrir al consenso para dejarlas de lado en aras del "pragmatismo".

La reunión del Consejo General de la OMC -concebida por el tratado de Marrakesh como una organización de carácter normativo (para apartarse de las formas del viejo tratado provisional del GATT)- se convocó y llevó a cabo sin el plazo normal de 10 días previos de aviso para ese tipo de reuniones de emergencia. En esas condiciones se aprobó la elección de Ruggiero e implícitamente los convenios que la hicieron posible.

La reunión se celebró a instancias de Estados Unidos, la Unión Europea y algunos otros países pertenecientes a la "estructura de poder", que temían que los acuerdos realizados pudieran desbaratarse si no se apuraban a tomar las decisiones formales.

El miércoles 15 por la noche, en un grupúsculo formado por las delegaciones de mayor peso, al consenso en los acuerdos siguieron los actos formales y se convocó a una reunión informal de jefes de delegaciones para el día siguiente. El propósito era aprobarlos aún antes de que Ruggiero llegara a Ginebra y se reuniera con el presidente del Consejo General de la OMC y las partes contratantes del GATT.

Naipes marcados

Estados Unidos apoyó al mexicano Carlos Salinas -y para ello creó un bloque regional de apoyo- y se opuso a Ruggiero, cuestionando sus credenciales para el puesto en un juego de poder contra Europa. Esta también hizo pesar sus convenios de asociación en Europa, Africa y el Caribe, cerrando filas detrás de Ruggiero.

Pero al quedar con pocas opciones ante el retiro de Salinas (luego de la crisis económica mexicana y el arresto de su hermano), y enfrentado a la inevitable opción de Ruggiero, Estados Unidos y su representante comercial Mickey Kantor, "se subieron" a la candidatura de Ruggiero. Como condición para darle su apoyo formal exigieron su visita previa a Washington, y por otro lado lograron establecer un convenio con la Unión Europea y con Ruggiero para "endulzar" el retiro de Kim Chul-Su, de Corea del Sur, el tercer postulante.

Hasta los funcionarios de Estados Unidos destacados en Ginebra y en Washington no quedaron muy satisfechos con el manejo de Kantor, que arrojó a Estados Unidos detrás de la candidatura invendible de Salinas. También los contrarió que los acuerdos fueran realizados y anunciados desde Seúl y Washington.

Dichos acuerdos fueron transmitidos por los cuadros más importantes a los demás presentes en Ginebra recién el martes 14 por la tarde, y fueron aceptados en la noche siguiente en un pequeño grupo de delegaciones influyentes.

El jueves 16, finalizado lo que el presidente del Consejo General de la OMC, embajador K. Kesavapani de Singapur, definió como una "experiencia traumática", los enviados de la OMC/GATT aceptaron en una reunión informal de jefes de delegaciones la elección de Ruggiero y los numerosos "acuerdos", no todos claramente explicitados, pero conocidos por los enviados. Pusieron así en marcha el proceso para nombrar al rival, Kim Chul-Su, en el cuarto puesto como subdirector general.

La declaración de Kesavapani expresaba: "Para reflejar de mejor manera la creciente naturaleza mundial de la membresía de la OMC, se llegó al acuerdo de que el próximo director general no será un europeo.

"Otro acuerdo al que se arribó fue el de crear uno o más cargos de subdirector general en la Secretaría del GATT/OMC, además de los tres ya existentes. Por lo tanto recomendamos que el Comité de Presupuestos y el nuevo director general adopten inmediatamente las providencias necesarias para crear dicho cargo y efectuar los nombramientos, respectivamente.

"Se nos ha informado que deberán tomarse en cuenta los intereses y preocupaciones de algunas regiones, particularmente la región africana".

Críticas y presiones regionales

Pero no todo fueron rosas en el camino de los acuerdos. Los africanos y el enviado de Kenia se quejaron de la "marginación total" de Africa de la Secretaría; los latinoamericanos opinaron que las "consideraciones regionales" deben tenerse en cuenta en todos los nombramientos futuros, y a todos los niveles. También Suiza, Nueva Zelanda y la propia Unión Europea, que colectivamente ha estado tratando junto con Estados Unidos de restablecer la alianza transatlántica y crear un "duopolio" sobre las organizaciones económicas internacionales, hicieron oír sus voces de disconformidad.

El embajador suizo, en una clara referencia a la creación de un cuarto puesto de subdirector para acomodar a Kim, expresó su preocupación por la forma en que se utilizó la estructura administrativa para alcanzar objetivos ajenos a la misma. En ese sentido, más de un grupo regional había reclamado la integración a la Secretaría. Agregó: "No puede haber preferencia automática para ningún grupo de gente, venga de donde venga", agregó el embajador suizo.

En apoyo de esta opinión, el delegado de Nueva Zelanda afirmó que las estructuras administrativas no debían ser usadas para servir "aspiraciones insatisfechas".

El embajador de la Unión Europea, Jean-Pierre Leng, se refirió al nombramiento y elección de Ruggiero en relación a sus méritos, y no por su condición de europeo, y agregó que ninguna región del mundo puede tener un monopolio de talento y buenos candidatos, y "debemos sopesar a todos los candidatos de todas las regiones".

En un intento por satisfacer a los africanos -quienes sintieron que si bien habían apoyado a Ruggiero desde el principio, habían sido dejados de lado sin recibir nada a cambio- se buscó colocar a un africano en un puesto de subdirector general, cuando el 31 de julio de 1996 los tres puestos existentes queden vacantes.

Pero este "arreglo cocinado", como alguien lo describió, se desbarató en parte ya que los latinoamericanos, y luego también los europeos, comenzaron a preocuparse y se negaron a aprobarlo.

Si los cargos fueran ocupados en 1996 por otras regiones, para la Unión Europea el arreglo hubiera significado no tener a nadie de sus filas en los puestos administrativos superiores, ya que Ruggiero estará sólo por un período de cuatro años.

En las complicadas consultas de último momento, Kesavapani, corriendo de un grupo a otro y mostrando signos de aflicción y de disgusto en su rostro, logró finalmente conciliar una formulación para finalizar lo que luego calificó en una conferencia de prensa como "esta experiencia traumática" que no debe repetirse nunca más.

¿Punto final?

En la reunión de los jefes de delegaciones, el egipcio Mounir Zahran, presidente de las partes contratantes, puso según sus palabras "punto final".

"Sin duda coincidirán", expresó "en que la búsqueda del sucesor de Sutherland ha sido demasiado larga y traumática. Debemos evitar que una situación tan infeliz vuelva a repetirse en el futuro. Junto al embajador Kesavapani sugerimos que, en el momento conveniente, se inicien consultas sobre la creación de un proceso que permita a los gobiernos miembros adoptar una acción colectiva en esta materia. Debemos tomar en cuenta las numerosas propuestas útiles realizadas por nuestros colegas y los medios de difusión".

Algunos de los enviados, en privado, argumentaron que los procedimientos aplicados en 1986 para asegurar transparencia y democracia no podían ser obviados, pero tal vez sea necesario estudiar cómo evitar el "consenso" utilizado para bloquear decisiones en tales materias.

Pero después de la reunión quedó claro que nadie estaba totalmente satisfecho o feliz, excepto Corea del Sur, que logró después de mucho tiempo un puesto administrativo de alto rango en una organización internacional.

El embajador de Kenia, Daniel Don Nanjira, dijo ante la prensa que Africa está comprometida sólo con la elección de Ruggiero y nada más. Pero en las reuniones tomó dos veces la palabra para protestar contra la marginación total de Africa y la necesidad de una representación africana en los futuros nombramientos para a nivel de Secretaría.

Más tarde, cuando las delegaciones latinoamericanas reclamaron una representación regional a todos los niveles, el delegado de Kenia exigió lo mismo para Africa.

El embajador Kesavapani se refirió en una declaración a la "experiencia" de Ruggiero en temas relacionados con el comercio internacional, citando su participación activa en las negociaciones de la Ronda Uruguay, su "apoyo sin ambigüedades" a un sistema de comercio abierto y liberal y su "poco frecuente combinación de experiencia política y capacidad administrativa" que la autoridad de la OMC "necesitará especialmente en los próximos años".

Continuando la herencia de su ilustre predecesor, Peter Sutherland -sostuvo Kesavapani- Ruggiero "(deberá) cumplir la tarea más inmediata de establecer la Secretaría de la OMC sobre bases firmes, organizando su estructura, asegurando un funcionamiento continuado, asistiendo a los miembros en la tarea de determinar las prioridades de la OMC para el futuro y de proyectar un protagonismo constructivo en el escenario mundial".

Las protestas de Africa

En la sesión formal del Consejo General, luego del nombramiento oficial de Ruggiero, el enviado de Marruecos, en representando al grupo africano, señaló que esos países eran acusados de importar regionalismo a la OMC y negó toda responsabilidad al respecto.

"Nosotros no pedimos la creación de un tercer puesto de subdirector general", dijo refiriéndose a dicha circunstancia y recordando en forma no explícita que al producirse la elección de Sutherland, se llegó al acuerdo de jerarquizar a América Latina. Sutherland entonces estudió algunas candidaturas propuestas, y finalmente ese puesto fue ocupado por el mexicano Jesús Seade.

"Tampoco pedimos ahora un cuarto puesto", continuó el marroquí, haciendo referencia a la creación del cargo para Kim. "No es a instancia nuestra", aseguró. Pero ante los hechos consumados, "queremos afirmar que ante el surgimiento de una próxima vacante, nuestras aspiraciones deberán ser tenidas en cuenta. Por lo tanto, la acusación de regionalismo en contra nuestra es totalmente infundada".

América Latina: participación para todas las regiones

Brasil, hablando en nombre del grupo de América Latina y el Caribe, señaló que en los futuros nombramientos todas las regiones, incluida América Latina, deberán recibir igual consideración.

Suiza y Canadá ya habían deplorado formalmente la introducción de elementos como el regionalismo y la importancia geográfica en la decisión del reclutamiento, opinión acompañada por la Unión Europea.

Muchos enviados y observadores mostraron cierta simpatía por el recelo de Africa, observando que si bien al principio los países africanos no habían efectuado demandas específicas, se sintieron defraudados cuando los europeos, que habían presionado a los países de la ACP (Africa, el Caribe y el Pacífico) para asegurar su apoyo a Ruggiero, se pusieron de acuerdo con Estados Unidos y los ignoraron.

Otros observaron que los estadounidenses y los europeos carecen de escrúpulos cuando reclaman como derecho propio los máximos cargos del Banco Mundial y del FMI, pese a que los presupuestos y gastos de estas organizaciones son costeados por el mundo en desarrollo a través de los intereses que paga a estos organismos.

De hecho, cuando a mediados de los años 80 la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI) se transformó en un organismo especializado, los europeos y norteamericanos -sin demostrar la más mínima vergüenza- aumentaron el número de subdirectores para tener más delegados y ocupar un lugar en la estructura administrativa.

Fuente: SUNS




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