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   No. 91 - Mayo 1999
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Control Ciudadano


No. 91 - Mayo 1999

10 puntos de las ONGs para la Cumbre Social Ginebra 2000

La evaluación que las organizaciones de la sociedad civil hemos hecho sobre la implementación de los compromisos de Copenhague muestra que las metas históricas establecidas en la Cumbre Social son alcanzables, pero los esfuerzos son aún insuficientes. La asistencia prometida no ha llegado, la participación de la sociedad civil es escasa y la globalización no está beneficiando a quienes más lo necesitan. Del análisis efectuado por Control Ciudadano/Social Watch, se evidencia que en más de 60 países los indicadores sociales muestran progresos suficientes como para cumplir con las metas en el 2000, mientras que en otros 70 países el progreso es demasiado lento como para alcanzar los objetivos trazados. Un total de 13 países está igual o peor que en 1990 y para casi 40 se carece de la información suficiente para evaluarlos. Las metas de Copenhague son hoy más vigentes que nunca. Basándonos en ello, y en la evaluación de los compromisos asumidos, la siguiente propuesta sintetiza los 10 principales temas a ser considerados en el análisis de lo actuado que realizará la Asamblea General de la ONU, reunida en sesión especial en Ginebra en junio del 2000: 1. Enfrentar la crisis financiera protegiendo el desarrollo social

Desde la CMDS la crisis financiera ha asolado regiones enteras del planeta: el Sudeste Asiático, las economías en transición, América Latina entre otros. Las respuestas a estas crisis se han basado en recetas económicas dogmáticas, a pesar del reconocimiento unánime de que las mismas tendrán un impacto dramático sobre los sectores más vulnerables de la sociedad. Las políticas para enfrentar la crisis financiera que asola a los países en desarrollo, deben incorporar en forma central los postulados de Copenhague en relación al desarrollo social. Es necesario el monitoreo y control del flujo internacional de capitales, en especial los especulativos, a través de medidas nacionales y mecanismos internacionalmente acordados como, por ejemplo, el Tobin tax. La Sesión Especial debe recomendar que el proceso de "Finanzas para el Desarrollo", previsto para el año 2001 se realice al más alto nivel, como una Conferencia Cumbre y priorice el desarrollo social como destino de los recursos adicionales que se generen.

2. Evaluación participativa del impacto social de las políticas de ajuste

En 1995, los jefes de Estado y de gobierno que participaron en la CMDS, constataron la necesidad de una profunda revisión de los programas de ajuste estructural que los gobiernos convienen con los organismos financieros internacionales, dado que los impactos aumentaban la pobreza y desigualdad de los países. Hoy seguimos constatando que los programas de ajuste estructural, a menudo son "paquetes" de escasa viabilidad económica y política, cuya aplicación conlleva consecuencias dramáticas e inciertas. Las reformas administrativas y fiscales y la reforma del Estado en muchos de los países en desarrollo han tenido dudosos resultados, han favorecido a menudo la corrupción y el descontrol generalizados, han empeorado el nivel de empleo y la calidad de los servicios sociales públicos, sin tener como contrapartida un Estado más eficiente. A partir de la resolución de la CMDS, el Banco Mundial anunció cambios en sus políticas. Las evaluaciones conjuntas entre el BM, el gobierno y la sociedad civil que se están realizando en algunos países en el marco de SAPRI muestran sin embargo, que las prácticas no han cambiado, y que el FMI continúa incentivando políticas sin cambios en la dirección acordada. La Sesión Especial debe recomendar que más países realicen evaluaciones participativas de los impactos sociales del ajuste, con miras a la reformulación de sus estrategias, con participación de las agencias de Naciones Unidas, de los gobiernos y la sociedad civil. Se exhorta a que la Sesión Especial advierta que muchos de los países que no han aplicado soluciones ortodoxas en materia de ajuste, evidencian hoy mejores niveles de desarrollo social y se encuentran asimismo en mejor situación de hacer frente a la crisis financiera que aquéllos que han aplicado políticas ortodoxas.

3. El compromiso de erradicar la pobreza

La CMDS comprometió a los gobiernos de los países, a fijar metas y plazos para la erradicación de la pobreza. Hasta el momento: a) son pocos los países que han establecido estas prioridades, en los términos prescritos; b) es insuficiente la información de que se dispone sobre los niveles de pobreza y sobre los planes o programas que están en funcionamiento en los países, lo que dificulta la evaluación sobre logros y rezagos; c) el número absoluto de pobres ha aumentado; d) la falta de un "entorno económico propicio" y la perspectiva económica recesiva que parece afianzarse en el corto plazo para muchos de los países del Tercer Mundo, redundará en un aumento de la pobreza -aún en aquéllos países que, como los del Sudeste Asiático han conseguido reducir el número de pobres-. Frente a este diagnóstico, es importante resaltar que el objetivo de erradicación de la pobreza no puede ser supeditado a las perspectivas del crecimiento, y que una acción coordinada entre gobiernos y sociedad civil, en el marco de una inversión sostenida en capital humano es necesaria para erradicar la pobreza. La Sesión Especial debe exhortar a que cada país defina metas específicas, de por lo menos reducir la pobreza a la mitad de los valores de 1993, en el año 2015, de acuerdo a los estándares nacionales, y con un reducción no inferior a un tercio, para el año 2010. Se exhorta a que cada país (incluyendo a los países desarrollados) realice, con la participación de la sociedad civil, informes nacionales anuales sobre la pobreza, los planes en ejecución, y la evaluación de los logros alcanzados.

4. La equidad entre hombres y mujeres

Tanto en los Compromisos como los Planes de Acción de las Conferencias de Copenhague y Beijing, se subraya la necesidad de promover y lograr la igualdad y equidad entre hombres y mujeres. Constatamos que: a) hasta el momento algo más de 100 países han informado sobre sus planes de acción nacionales al Secretariado de las Naciones Unidas, pero el avance aún resulta lento y errático; b) los ajustes estructurales y la globalización económica no afectan por igual a hombres y mujeres, y tienen en muchos casos un efecto intrínsecamente discriminatorio contra las mujeres; c) la participación de las mujeres en el mundo político aún no llega a niveles mínimos aceptables; d) el desempleo, la discriminación salarial, y la marginación política afectan a todas las mujeres del mundo, y redundan negativamente sobre la integración social; e) aún sigue existiendo discriminación de género en el acceso a educación; f) la violencia contra la mujer continúa y se ha agudizado en muchos países. Las metas propuestas en la CMDS y la Conferencia Mundial de la Mujer siguen vigentes. Se hace empero indispensable convocar a los gobiernos y organismos, a incorporar la dimensión de género, en la evaluación de los impactos sociales del ajuste. Asimismo, la Sesión Especial deberá recomendar a los organismos internacionales a que adopten una política de género en sus programas y en su funcionamiento interno. Finalmente, se exhorta a establecer la meta de eliminar la disparidad de géneros en la educación primaria y secundaria, no más allá del 2010.

5. Equidad y universalidad de la salud y educación básicas

La CMDS se comprometió a lograr el acceso universal y equitativo a la educación y la salud. Sin embargo, la universalización de la enseñanza básica todavía está lejana en la mayor parte de los países africanos y los menos desarrollados, en algunos de los cuales se registran francos retrocesos. El analfabetismo adulto continúa siendo un problema insuperado en buena parte de los países en desarrollo. La meta de expandir el acceso a salud y mejorar la calidad de los servicios está lejos de ser alcanzada: la mortalidad infantil experimentó retrocesos en algunos países de Europa del Este, los Balcanes, América Latina y Africa y la universalización del acceso a servicios de salud reproductiva dista de ser un objetivo cumplido en la mayor parte de los países en desarrollo. La Sesión Especial debe acordar la elaboración de un Plan de Acción Global sobre Educación, para lograr la universalización de la enseñanza primaria en todos los países en el 2015. Asimismo, se deben establecer las metas de: a) reducir, en el 2015, las tasas de mortalidad de lactantes y menores de 5 en dos tercios del valor de 1990 (y en no menos de un tercio en el 2010), b) reducir, hasta el 2015, en tres cuartos la mortalidad materna de 1990 (y a no menos de la mitad en 2010); c) universalizar el acceso a salud, agua potable, saneamiento, y servicios de salud reproductiva, para el año 2015.

6. Promover el desarrollo en Africa y los países menos desarrollados

La CMDS comprometió a los países a acelerar el desarrollo económico, social y humano de Africa y de los países menos adelantados. Sin embargo, la mayor parte de los países africanos y de menor desarrollo relativo han progresado escasamente, y muchos de ellos han empeorado desde la realización de la CMDS. Se exhorta a considerar a estos países, en los debates financieros y comerciales, como una excepción, y se acuerden privilegios unilaterales y tratamientos preferenciales. Es necesario acordar una enérgica y eficaz acción sobre la deuda por parte de los países acreedores, sin la cual los países africanos y de menor desarrollo relativo, serán condenados al estancamiento y a la "recesión social".

7. El incremento de los recursos para el desarrollo

La CMDS se comprometió a aumentar los recursos asignados al desarrollo social a través de tres vías: a) el aumento de la cooperación al desarrollo al 0.7% del PBI; b) el aumento de la ayuda destinada a los servicios sociales básicos (SSB) y del porcentaje del gasto público que los países destinan a SSB. La AOD está hoy en su mínimo nivel histórico, en términos absolutos y relativos y quienes en menor medida están cumpliendo su compromiso son los países más ricos del mundo (miembros del G7). Es necesario reafirmar las metas comprometidas y fijar para ello un plazo no más allá del 2010. Se exhorta también a apoyar la implementación de la Cumbre de Hanoi, relativa al compromiso 20/20. Asimismo, la Sesión Especial debe recomendar que, si se acuerdan reducciones del gasto público como parte de las estrategias de ajuste, no se afecten los gastos sociales, ya que sin una asignación suficiente de recursos por parte del Estado, la inversión en capital humano será insustentable.

8. El pleno empleo como objetivo

La CMDS estableció el objetivo del pleno empleo como prioridad básica de las políticas. Sin embargo, la creación de empleo es insuficiente. En buena parte de los países en desarrollo, el desmantelamiento del aparato del Estado y las inversiones priorizadas en sectores económicos de baja intensidad de mano de obra, han redundado en una pérdida creciente de empleos, que no tiene como contraparte ningún mecanismo alternativo de creación de ingresos. En países donde el empleo es la fuente de "protección social" por excelencia, la pérdida del empleo tiene consecuencias más amplias que las económicas, generando "bolsones" de desintegración social, de rápida aparición y de difícil eliminación. El escenario recesivo que enfrentan muchas de las economías en desarrollo ante la crisis financiera desatada por la crisis de los mercados bursátiles, es un escenario de creciente aumento del desempleo. Ante este diagnóstico parece claro que sin un énfasis político sostenido en el objetivo del empleo como objetivo prioritario de las políticas sociales, el incremento del desempleo no podrá ser detenido en el corto plazo. Las metas de creación de empleo y combate al desempleo deberán ser acordadas con plazos y acciones definidas y las políticas macroeconómicas deberán ser modificadas para tender a tal fin.

9. El establecimiento de metas específicas y fiscalizables

El establecimiento de metas precisas, con fechas definidas, fue una de las características más positivas de la Cumbre de Copenhague. Ello permitió generar la voluntad política y mecanismos de monitoreo imprescindibles para su cumplimiento. Como muchas de las metas internacionalmente acordadas tienen como horizonte el año 2000, la Sesión Especial debe acordar metas para todos los países y no solamente los en desarrollo, con un plazo no mayor al 2015 y con plazos intermedios (2005 y 2010) que permitan realizar evaluaciones sobre el proceso. Es importante asimismo reconocer que la disponibilidad de indicadores de desarrollo social específicos y discriminados por género es muy precaria. La Sesión Especial debe recomendar medidas para garantizar la obtención y publicación de estos indicadores.

10. El comercio internacional y las inversiones

La Sesión Especial, reconociendo que el comercio internacional y las inversiones son componentes fundamentales de un ambiente económico propicio para el desarrollo social, debe constatar que la OMC no ha cumplido con el pedido que le formularan los jefes de Estado y de gobierno en Copenhagen, de realizar un estudio de los impactos sociales de la Ronda Uruguay. Ante tal omisión, se debe encomendar a la UNCTAD que realice ese estudio. La Sesión Especial debe tomar nota de la resolución del subcomité de la Comisión de DD.HH., sobre la incompatibilidad entre las obligaciones de DD.HH, de los estados, en particular los económicos, sociales y culturales, y los compromisos de la CMDS, por un lado, y las propuestas de un Acuerdo Multilateral de Inversiones, por otro, y exhortar a los gobiernos a que tengan presentes estos compromisos a la hora de instruir a sus negociadores en foros comerciales. Se recomienda asimismo que no se inicie una nueva Ronda "del Milenio" de negociaciones comerciales mientras no se hayan analizado y asimilado los impactos sociales de la Ronda Uruguay, muchas de cuyas medidas favorables a los países en desarrollo aún no han comenzado a implementarse. Se debe reiterar asimismo, que no es la OMC sino los organismos relevantes de la ONU como la OIT, UNICEF y la Comisión de DD.HH. los encargados de velar por los derechos humanos, de los trabajadores y de los niños, así como de fijar los estándares al respecto y fortalecer los mecanismos de enforcement.






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