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Tema de tapa


No. 104 - Junio 2000

CUMBRE DEL SUR

Plan de Acción recomienda reformar la OMC

El Plan de Acción adoptado el 14 de abril en La Habana por la Cumbre del Sur del Grupo de los 77 establece una postura clara y propone una serie de acciones futuras en cinco áreas principales: globalización, conocimiento y tecnología, cooperación Sur-Sur, relaciones Norte-Sur y seguimiento institucional

El Plan de Acción de La Habana fue adoptado, junto con una Declaración separada, al cierre de la cumbre del Grupo de los 77 países en desarrollo (G-77) más China. Según informes oficiales, estuvieron presentes los jefes de Estado o de gobierno o vicepresidentes de 69 países. El Plan de Acción exige que se intensifiquen los esfuerzos para "revisar y reformar el régimen de la Organización Mundial de Comercio (OMC)", subraya la necesidad de arribar a "una posición común" ante ciertas partes del Acuerdo sobre los aspectos relativos a los derechos de propiedad intelectual relacionados con el comercio (TRIPs) y recomienda tener especial cuidado con la seguridad alimentaria y el empleo rural en los países en desarrollo a la hora de las negociaciones agrícolas. Los dirigentes políticos prometieron también que trabajarán para reformar la arquitectura financiera internacional y para equilibrar la posición del Sur en los aspectos financiero y monetario.
Globalización

El Plan de Acción sostiene que la brecha de ingresos entre el Norte industrializado y el Sur en desarrollo se ha profundizado y que los países que mejor parecían haberse adaptado a la globalización fueron los más afectados por la crisis financiera de Asia. No existe una fórmula automática que permita lograr la equivalencia entre los ingresos de los países en desarrollo y los industrializados. El desafío es hacer que la globalización tenga en cuenta al desarrollo.

"Nos preocupa el hecho de que un importante número de países en desarrollo, sobre todo los menos desarrollados, haya quedado al margen debido al proceso de globalización, en particular en los sectores de finanzas, comercio y tecnología. Además, esta situación incrementa la vulnerabilidad de los países del Sur que están en vías de ser integrados a la economía mundial. Tal como lo ha demostrado la última crisis financiera, la liberalización de capitales, la especulación y la volatilidad de los flujos financieros han generado una inestabilidad importante en la economía internacional, con resultados especialmente desastrosos para la parte más pobre del mundo. Por lo tanto, cada vez se hace más necesario reformar la arquitectura financiera internacional", dice el documento. "Deberíamos tratar de encontrar un ordenamiento más democrático y justo en estas discusiones, a fin de aumentar la participación efectiva de los países en desarrollo en el manejo de la economía internacional. También habrá que asegurarse de que la reforma de la arquitectura financiera internacional contemple el tema de la financiación para el desarrollo y la estabilidad, lo cual incluye regular los fondos con cobertura y las instituciones con alto nivel de endeudamiento, además de fortalecer el sistema de alarma anticipada para mejorar la capacidad de respuesta a la hora de ayudar a los países a lidiar con las emergencias y las crisis financieras".

La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) debería seguir brindando análisis relevantes de financiación para el desarrollo, como contribución a la discusión sobre asuntos relativos al fortalecimiento y reforma de la arquitectura financiera internacional. Dado que varios principios que subyacen a la globalización y la liberalización comercial fueron formalizados en los acuerdos de la Ronda Uruguay, "hay que tratar los aspectos que fueron una clara desventaja para los países pobres e implementar de inmediato lo previsto en cuanto al tratamiento especial y diferenciado que los favorece. Nos inquieta constatar que, desde la Cumbre Ministerial de Marrakech, en 1994, cuando se creó la OMC, se ha hecho poco por desarrollar un programa efectivo de medidas concretas para ayudar a esos países a integrarse al sistema multilateral de comercio. También es motivo de preocupación la volatilidad de los mercados internacionales que sufrieron un deterioro en el precio de los productos básicos y de los términos comerciales, lo cual puso en aprietos a las países del Sur a efectos de participar en la economía global. En ese aspecto es necesario adoptar medidas que faciliten el acceso a todos los productos que el Sur tiene interés de exportar al Norte, reduciendo o incluso eliminando, con este fin, los obstáculos arancelarios y no arancelarios e introduciendo medidas que apoyen la capacidad de producción y exportación de nuestros países, así como otros procedimientos que sirvan para garantizar la estabilidad de los precios de dichos productos en el mercado internacional". El Plan de Acción pide que se fomente la idea de crear un fondo para el desarrollo en el marco de la OMC.

El documento cuenta también con dos párrafos acerca del derecho a la autodeterminación y de los derechos humanos, temas que provocaron polémica en la cumbre. El primer párrafo aprobado establece: "Reafirmamos el derecho a la autodeterminación de todos los pueblos, en particular aquéllos que están sujetos a la colonización o a cualquier otra forma de dominación u ocupación extranjera, y la importancia del respeto efectivo de esos derechos, tal como fueron enunciados en la Declaración de Viena y en el programa de acción adoptado en la Conferencia Mundial sobre Derechos Humanos. Decidimos seguir trabajando para eliminar los obstáculos que se interpongan al cumplimiento del derecho de autodeterminación de los pueblos”.

Y el segundo párrafo dice: "Insistimos en que la democracia, el respeto por todos los derechos humanos reconocidos a nivel internacional y las libertades fundamentales, incluido el derecho al desarrollo, a un gobierno y administración transparentes y confiables que respondan a las necesidades del pueblo en todos los sectores de la sociedad, así como la participación efectiva de nuestros ciudadanos y sus organizaciones, son todas partes esenciales para llevar a cabo programas de desarrollo sustentables, centrados en las personas. Reafirmamos también que cada Estado tiene un derecho inalienable a elegir su propio sistema político, económico, social y cultural, sin la intervención de ningún otro Estado".

Los jefes de Estado y de gobierno se comprometieron a:

1) Responder a la globalización de modo de que resulte ventajosa para todos los países y pueblos, y fomentar una participación efectiva de los países en desarrollo en la toma de decisiones de la política económica internacional. Para ello habrá que seguir una serie de pasos:

a) Crear un grupo asesor de alto nivel, integrado por personalidades e intelectuales que preparen un informe sobre la globalización y el impacto causado en los países en desarrollo para presentarlo en la Conferencia Ministerial de 2001.

b) Intensificar los esfuerzos de revisión y reforma del régimen de la OMC a fin de establecer un sistema multilateral de comercio que sea justo, equitativo y basado en reglas, que no aplique fórmulas de discriminación y que sea amplio y transparente, de modo que beneficie a todos los países, sobre todo los pobres. Ello implicará mejorar el acceso al mercado de los bienes y servicios de especial interés para el Sur, resolver asuntos relativos a la aplicación de los acuerdos de la OMC, implementar el tratamiento especial y diferenciado, facilitar el acceso a la OMC y brindar asistencia técnica. También habrá que invitar a los países miembros a asesorarse y a hacer lo necesario para coordinar la posición de las economías en desarrollo antes de las reuniones de la UNCTAD y la OMC, incluidas las cumbres ministeriales.

c) Trabajar para que la OMC otorgue un período de transición a los países cuya economía depende de las preferencias comerciales, a fin de que puedan ajustarse al nuevo régimen de liberalización.

d) Establecer un programa de trabajo para que las economías pequeñas mejoren su capacidad de participación en el sistema internacional de comercio.

e) Proponer una reforma de la arquitectura financiera mundial que tenga en cuenta la financiación para el desarrollo y la estabilidad del sistema financiero internacional, incluso la necesidad de regular los fondos con cobertura y las instituciones con alto nivel de endeudamiento, además de fortalecer el sistema de alarma temprana, a fin de mejorar la capacidad de respuesta a la hora de ayudar a los países en crisis financiera o en situación de emergencia.

f) Oponerse a la aplicación de todo tipo de medidas proteccionistas encubiertas, tales como las normas laborales y los intentos de ampliar aún más las ventanas ambientales previstas por las normas actuales. Nos comprometemos a trabajar juntos para asegurar que en la OMC se eviten los vínculos que actúan limitando las ventajas comparativas de los países en desarrollo.

g) Presionar para lograr una mayor libertad de movimiento de las personas físicas, un área en la que los países en desarrollo tienen ventajas comparativas en la economía global, cumpliendo así con los acuerdos que se aplican en otras áreas como finanzas y servicios. Los mercados de capitales debieron abrirse incluso en los países pobres, pero hubo movimientos mínimos de apertura en el mercado laboral de los países industrializados, sobre todo si se tienen en cuenta las próximas negociaciones sobre comercialización de servicios.

h) Pedir a las instituciones pertinentes que traten de completar cuanto antes el índice de vulnerabilidad.

i) Instar a la UNCTAD, que tiene un Fondo Común para Productos Básicos, a ayudar a los países en desarrollo a manejar sus bienes con relación a su integración mundial y a los precios, asistiéndolos para desarrollar su capacidad de procesamiento, transporte y disponibilidad de capital y de tecnología para la producción.

j) Hacer lo necesario para equilibrar la posición del Sur en asuntos monetarios y financieros y, dentro de ese contexto, convocar reuniones anuales de coordinación entre los presidentes del G-77 y los del Grupo de los 24, previas a las sesiones de primavera y otoño del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial.

2) Revitalizar y fortalecer el papel del sistema de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) como promotora del desarrollo y la cooperación internacional en el contexto de la globalización. Para lograrlo habría que: a) Conseguir que instituciones como el FMI, el Banco Mundial y la OMC tomen decisiones acerca de asuntos económicos críticos, gracias a la participación total y efectiva de todos, sobre la base de la igualdad de su soberanía y confiando a la ONU un papel decisivo en este campo. b) Seguir intentando que los organismos de la ONU actúen de forma coordinada y complementaria -sobre todo la UNCTAD y otras organizaciones importantes como el FMI, el Banco Mundial y la OMC-, con el fin de promover el desarrollo de los países pobres pero evitando, a la vez, que se impongan condiciones que restrinjan el abanico de opciones políticas de los gobiernos.

3) Preservar y promover la diversidad cultural, sobre todo en el contexto de la globalización. Eso implica invitar a los gobiernos e instituciones del Sur a conservar y fomentar la diversidad de tradiciones, cultura e identidades de sus pueblos, así como el conocimiento tradicional indígena, y a utilizar las prácticas y la tecnología necesarias para alcanzar el desarrollo nacional. Además, pedirle al presidente del G-77 que aliente y amplíe los intercambios culturales entre los países en desarrollo y que examine la posibilidad de organizar una Asamblea Cultural del Sur y un Festival de Arte bienal.

4) Utilizar instituciones de investigación del Sur para enfrentar los desafíos de la globalización, para lo cual habrá que invitar al presidente del G-77 a coordinar la organización en red de dichas instituciones, con el fin de reforzar la capacidad de negociación del Grupo. Multiplicar esfuerzos en el ámbito de la capacitación institucional, incluso a través del intercambio de expertos, experiencias, información y documentación entre los organismos del mundo en desarrollo.

Conocimiento y Tecnología

En una sección sobre Conocimiento y Tecnología, el Plan de Acción señala que la brecha tecnológica entre el Norte y el Sur incrementa, a su vez, las diferencias de ingresos y que los avances tecnológicos implican riesgos que pueden ser destructivos, sobre todo para el ambiente. El documento manifiesta profunda inquietud porque con el paso de los años la ONU fue quedando al margen: "Lo previsto por el acuerdo sobre TRIPs en cuanto a la transferencia de tecnología debería ser ventajoso tanto para los productores como para los usuarios del conocimiento tecnológico y facilitar la transmisión de dicho conocimiento a los países en desarrollo. Ante el peligro que significa la creciente marginación tecnológica del Sur, hemos decidido hacer de la ciencia y la tecnología una prioridad (...) sabemos que hubo una serie de obstáculos que impidieron el acceso de los países pobres a esas áreas, entre los cuales se cuenta la falta de recursos para generar y explotar el conocimiento tradicional, en particular el de las comunidades indígenas, la negación a que no existe una infraestructura como para patentar y desarrollar ese tipo de saber, lo caro que resulta adquirir conocimiento y tecnología, el reducido tamaño de las economías en desarrollo, los problemas resultantes del cambio del papel del Estado, el surgimiento de un tipo de patentes que fomenta el monopolio empresarial, y la pérdida de importancia asignada a esos ámbitos del saber en la agenda de desarrollo internacional".

El Plan de Acción propone:

1) Promover y desarrollar el conocimiento y la tecnología en el Sur, para lo cual habrá que: a) Erradicar el analfabetismo y promover el concepto de "educación para todos durante toda la vida", sorteando los obstáculos a la divulgación del conocimiento y publicando informes nacionales sobre los centros nacionales de investigación. b) Trabajar juntos como países del Sur para intercambiar experiencias y cooperar con quienes tienen ventajas en diversas áreas; establecer un premio del G-77 en ciencia y tecnología para aquellos individuos del Sur que se distingan en ese campo, y fomentar el establecimiento de fondos de capital para alentar a la industria basada en la ciencia y la tecnología.

2) Alentar a las instituciones del Sur a emprender nuevas iniciativas para fomentar esos dos tipos de conocimiento en los países en desarrollo, mediante: a) El establecimiento de un fondo de fideicomiso para fomentar la ciencia y la tecnología en los países en desarrollo; la creación de un consorcio sobre ese campo del saber para promover empresas de capital mixto (joint ventures) y estimular el otorgamiento de becas y la creación de programas de formación de las organizaciones científicas Sur-Sur. b) Explotar el potencial de las tecnologías de la comunicación y la información con medidas que sirvan para reducir las diferencias en materia de información entre el Norte y el Sur, y crear una red entre los países del Sur que sirva de nexo entre las instituciones de investigación y desarrollo que se dedican a inventar vacunas, medicamentos, diagnósticos preventivos y cura para las principales enfermedades contagiosas del Sur, tales como la malaria, la tuberculosis y el virus de inmunodeficiencia humana (VIH). c) Organizar una conferencia de alto nivel sobre ciencia y tecnología, con miras a formular estrategias mundiales y políticas claras para profundizar esas áreas del conocimiento en el Sur.

3) Hacer que los expatriados del Sur resulten provechosos para los países en desarrollo y resolver el problema de la fuga de cerebros, para lo cual habría que: a) Crear en nuestros países las condiciones necesarias para atraer y retener a nuestros recursos humanos de importancia, fomentar el intercambio de conocimiento entre los países del Sur a través del programa de voluntarios de la ONU y alentar a las organizaciones científicas de los países pobres a instalar sucursales en los países industrializados y a enviar científicos del Sur para dirigirlas. b) Invitar al presidente del G-77 a fomentar proyectos de asociación para la interacción de los científicos y profesionales del Sur con los del Norte sin que los primeros tengan que abandonar su país de origen. Para ello puede recurrir a las organizaciones del sistema de la ONU vinculadas a esas actividades.

4) Crear un ambiente internacional adecuado para garantizarle al Sur el acceso al conocimiento y la tecnología, además de alentar a la ONU a recuperar su protagonismo a la hora de eliminar las barreras impuestas al mundo en desarrollo. Para ello habrá que: a) invitar al presidente del G-77 a trabajar para fortalecer la Comisión de Ciencia y Tecnología de las Naciones Unidas para la Ciencia y el Desarrollo, a promover una consideración anual sobre el tema en los comités pertinentes de la ONU y a pedir una mayor coordinación en esa área dentro del sistema de la ONU para que el Sur pueda participar en la economía mundial basada en el conocimiento. b) Incrementar la inversión pública en tecnologías para el desarrollo y esforzarse para que los países en desarrollo tengan preferencia en la transmisión del conocimiento tecnológico, además de invitar a los países industrializados y a las organizaciones internacionales a adoptar políticas y programas que permitan que el Sur se beneficie por el avance de la tecnología en los sectores público y privado. c) esforzarse por hacer que se aplique lo previsto en los artículos 7 y 8 de los acuerdos sobre TRIPs, que facilitan el acceso a la divulgación y transferencia de tecnologías y permiten explotar lo beneficioso que esto resultaría para los países en desarrollo, en particular para los menos desarrollados. En este contexto, invitar a los países en desarrollo a asesorarse antes de las reuniones internacionales que se realicen sobre este tema, con el fin de acordar una posición común frente al asunto. Además, habría que hacer esfuerzos para que los acuerdos relacionados con los derechos de propiedad intelectual que se firmen en el futuro amplíen las disposiciones sobre transferencia de tecnología de los países desarrollados a todos los países en desarrollo en condiciones favorables y de preferencia. d) Invitar al presidente del G-77 a explotar la posibilidad de formular propuestas para garantizar que los TRIPs promuevan el desarrollo de los países del Sur, e incluso la posibilidad de establecer un código de conducta para todas las naciones que haga más fácil el acceso, la divulgación y la transferencia de tecnologías en esos términos. e) Trabajar por la plena implementación de las disposiciones emanadas de diversas convenciones y acuerdos a efectos de asegurar que las patentes de propiedad basadas en el saber tradicional en todos sus aspectos, incluso el de las comunidades indígenas, se otorguen sólo después de haber obtenido el consentimiento informado previo de los países en desarrollo involucrados y de haber llegado a un acuerdo acerca de cómo se dividirán las ganancias con dichas naciones, que son fuente de biodiversidad y saber tradicional. Ampliar y hacer efectiva la protección de la biotecnología indígena, desarrollada a lo largo de milenios, para que sean los verdaderos inventores los que obtengan los beneficios. f) Garantizar que todo el mundo tenga acceso a las tecnologías adecuadas y los medicamentos seguros para prevenir o mitigar la pandemia del sida y otras enfermedades contagiosas.

Cooperación Sur-Sur

El Plan de Acción sostiene que la cooperación entre los países del Sur es una herramienta de gran importancia para fortalecer la independencia económica. Sin embargo, los avances obtenidos en estos años no son acordes a las diversas declaraciones y planes de acción. En los últimos años, la falta de seguimiento efectivo redujo los efectos de esa cooperación. El impacto negativo directo sobre el mundo en desarrollo que suelen tener las decisiones a escala mundial adoptadas en foros multilaterales, tornan imperiosa la necesidad de que los países del Sur fomenten una mayor cooperación y coordinación de esfuerzos entre sí. Algunos compromisos de esta sección son:

1) Renovar los esfuerzos de expansión del comercio y las inversiones Sur-Sur, para la cual habría que: a) revisar el Sistema Mundial de Preferencias Comerciales entre los países en desarrollo con la intención de profundizar y ampliar dicho sistema e invitar al presidente del G-77 a convocar una reunión intergubernamental consultiva lo antes posible, además de pedir la contribución de la UNCTAD; b) invitar al presidente del G-77 para que, consultando al presidente de la Comisión de Comercio e Industria del Grupo, organice una reunión extraordinaria a fin de revisar la actuación de la Comisión y formular un programa específico de trabajo. Fomentar la organización de foros empresariales con frecuencia regular y una feria de comercio e inversiones entre los países del Sur; c) fortalecer las modalidades y mecanismos que se utilizan en la actualidad para la cooperación entre los países del Sur, incluso mediante la formación de grupos económicos regionales; intensificar la colaboración e integración de todos los tipos de transporte entre los países en desarrollo; alentar a los países en desarrollo sin salida al mar y a los de tránsito a aumentar la cooperación mutua implementando los tratados de tránsito existentes y a considerar nuevos acuerdos a fin de mejorar la eficiencia y aumentar el flujo comercial; d) aprovechar las complementariedad industrial del Sur, incluso fomentar iniciativas prácticas en el ámbito de la industria, a fin de aumentar la capacidad productiva y las inversiones Sur-Sur.

2) Mejorar la cooperación en el campo monetario y financiero a través de medidas como: a) apoyar la iniciativa de la Comisión de Industria y Comercio del G-77 de crear un Banco de Comercio y Desarrollo del Grupo, con sede central en Nairobi y filiales en todas las regiones del Grupo; seguir revisando la propuesta de crear un fondo monetario entre los países del Sur, otro económico y social de desarrollo y otro de estabilización del precio de los productos básicos, dentro del proceso de revisión del estudio de factibilidad del proyecto Banco Sur que presentó el G-77 en 1983 como nueva opción financiera para que los países del Sur creen mercados de capitales y se vuelva más fácil el comercio y las inversiones entre los países ellos; b) crear acuerdos institucionales a nivel nacional para desarrollar y fortalecer los mercados de capitales de esa región. Establecer vínculos entre los mercados de acciones y los mercados de bonos secundarios.

3) Fortalecer la cooperación promoviendo el desarrollo social, lo cual supone la construcción de infraestructura y la formación de recursos humanos, que implica: a) decidirse a intercambiar experiencias en atención a la salud para los sectores pobres, planificación demográfica y programas educativos concebidos en el Sur en base a los recursos y habilidades locales; acuerdos innovadores, como centros de excelencia instalados en el Sur para que se propague más fácilmente el conocimiento existente en el campo del desarrollo social; programas efectivos dirigidos especialmente a jóvenes, niños y mujeres; incentivos para atraer más capitales a fin de fomentar la investigación en medicamentos de bajo precio contra las enfermedades más comunes de los países pobres; y acciones que permitan la divulgación de diversas formas alternativas de la medicina, existentes en la zona; b) invitar a los estados miembros a entablar consultas entre sí y coordinar sus posiciones antes de las conferencias generales anuales de todas las organizaciones intergubernamentales pertinentes.

4) Promover la cooperación multilateral y los acuerdos a fin de ampliar la cooperación Sur-Sur: a) invitar a los países del G-77 a contribuir a la expansión de los recursos del Fondo Pérez-Guerrero para la Cooperación Económica y Técnica de los Países en Desarrollo; publicar un informe anual sobre el tema de la colaboración en ese ámbito; rescatar el papel de varios comités de acción del G-77 en diversas áreas de la cooperación, tal como fue previsto por el Programa de Acción de Caracas; b) alentar a la Unidad Especial para la Cooperación Técnica entre los Países en Desarrollo a establecer una red de puntos focales para esos países y crear una red de información para el desarrollo; c) invitar al administrador del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) a fortalecer dicha Unidad como centro de atención para la cooperación entre los países del Sur preservando su identidad y brindándole los recursos adecuados para asegurar que la implementación total de las decisiones de la Cumbre del Sur queden dentro de su esfera de competencias y permitirle que cumpla con sus mandatos y responsabilidades correspondientes; d) alentar al sistema de la ONU a recurrir cada vez más a los expertos de los países en desarrollo para sus programas; e) fijar para el 2003 una conferencia de alto nivel sobre el tema de la cooperación Sur-Sur; f) poner en funcionamiento las plataformas de acción de Africa-Asia, Africa-América Latina, y Caribe para implementar la Convención para Combatir la Desertificación.

Relaciones Norte-Sur

Respecto de las relaciones Norte-Sur, el Plan de Acción establece que: “Nos preocupa profundamente la situación actual de las relaciones Norte-Sur y el hecho de que los países industrializados cumplan cada vez menos con su compromiso de apoyar el desarrollo de los más pobres, compromiso que marcaba las relaciones antes de la década del 80”.

“El período posterior a la Guerra Fría, con su promesa de paz, no ha llenado las expectativas del mundo en desarrollo. También notamos con inquietud que ha declinado el compromiso con el multilateralismo, lo cual afecta negativamente a la cooperación internacional para el desarrollo. De hecho, a pesar de la creciente prosperidad del Norte, la financiación para el desarrollo, incluida la AOD, sufrió un declive continuo durante los últimos años”, agregan los autores de la declaración.

"Además, notamos con inquietud que la ONU perdió importancia en la toma de decisiones acerca de las principales cuestiones de economía internacional y que dicha responsabilidad pasó a la órbita de las instituciones de Bretton Woods, controladas de hecho -a través del sistema de voto ponderado- por los países industrializados, los que también son decisivos en la OMC, donde utilizan ahora procedimientos excluyentes y no transparentes que responden sólo a sus intereses. Ese cambio tuvo un efecto adverso sobre la buena disposición a proseguir el diálogo entre el Norte y el Sur".

Según el Plan de Acción, la estabilidad del sistema económico internacional depende de que se reanude el diálogo efectivo entre el Norte y el Sur. Tal cooperación debería ser, según el mundo en desarrollo, "equitativa y justa, y servir para que todos los países pongan en práctica su voluntad política de establecer un diálogo constructivo basado en el espíritu de compañerismo, la responsabilidad común pero diferenciada, el beneficio mutuo y la interdependencia genuina".

"Creemos que dentro de ese marco, el nuevo diálogo Norte-Sur debería proponerse lograr dos objetivos que son: restaurar el centro de atención de las relaciones internacionales existentes en el desarrollo y corregir el desequilibrio de las operaciones del sistema económico internacional, que puso a los países en desarrollo en desventaja respecto de los industrializados", dice el documento. "Tenemos que evaluar más al detalle los obstáculos que surgieron en las relaciones Norte-Sur a fin de tener un papel central y más dinámico en la economía mundial. También analizaremos nuestras fuerzas y posibilidades con el fin de formular estrategias para enfrentar estos desafíos".

"Habría que prestar especial atención a la solución de problemas críticos para los países en desarrollo, tales como la volatilidad e inestabilidad del sistema financiero internacional y la drástica reducción de las preferencias y condiciones que permitían el flujo financiero hacia los países del Sur; la profundización de la diferencia tecnológica entre el Norte y el Sur; la preocupante deuda externa de los países en desarrollo y la extremada desigualdad con que se distribuyen los ingresos mundiales, lo cual va en detrimento de las economías más vulnerables", insiste el documento.

Seguridad alimentaria

"El proceso de globalización y toda negociación multilateral en el sector de la agricultura deben tener en cuenta las preocupaciones y necesidades especiales de los países en desarrollo, entre ellas la seguridad alimentaria y el empleo rural, ya que se trata esencialmente de economías agrícolas. Como reconocemos que la seguridad alimentaria es un asunto clave, pedimos que se implemente rápidamente la decisión ministerial de Marrakech relativa a las medidas a tomar con respecto a los posibles efectos negativos del programa de reformas sobre los países menos desarrollados y los países en desarrollo que son importadores netos de alimentos", recomiendan los países presentes en la Cumbre del Sur.

"Es necesario restituir la confianza en el sistema internacional de comercio y ofrecer nuevas oportunidades a los países del Sur para que tengan acceso al mercado de los países industrializados, ya que así se recuperará la economía mundial. Para ello, las negociaciones multilaterales deberían centrarse en el desarrollo y los acuerdos comerciales. Del mismo modo, habría que defender el principio de no reciprocidad y el mantenimiento e implementación total del trato especial y diferenciado para los países en desarrollo dentro del sistema multilateral. Subrayamos que los países industrializados deben eliminar las leyes y reglamentaciones que causan efectos extraterritoriales adversos, así como toda otra forma de medidas económicas unilaterales coercitivas, contrarias a los principios del derecho internacional, la Carta de la ONU y los principios del sistema multilateral de comercio", insisten.

"También manifestamos nuestra inquietud por el impacto que causan las sanciones económicas sobre la población civil y la capacidad de desarrollo de los países donde se aplican y por lo tanto instamos a la comunidad internacional a agotar todos los medios pacíficos antes de recurrir a ese tipo de medidas, que sólo deberían considerarse como último recurso. En caso de que sea necesario aplicarlas, habrá que imponerlas únicamente de estricta conformidad con la Carta de la ONU y con objetivos claros, con un marco temporal preciso, una disposición que establezca evaluaciones periódicas y condiciones precisas para su levantamiento, y nunca deberán ser usadas como una forma de castigo o venganza", indican.

"Expresamos nuestra profunda inquietud por el ataque aéreo contra la industria farmacéutica El-Shifa, en Sudán, el 20 de agosto de 1998. Declaramos que dicho acto tuvo un impacto negativo sobre el desarrollo económico y social de ese país y expresamos nuevamente nuestra solidaridad y apoyo a su exigencia de que el asunto sea considerado con justicia de acuerdo a la Carta de la ONU y al derecho internacional", concluyen a este respecto.

Propuestas de acción

Los jefes de Estado y de gobierno se comprometieron a:

1) Promover una nueva sociedad Norte-Sur y un consenso acerca de temas clave para las relaciones internacionales y el desarrollo, para lo cual será necesario: a) reanudar el diálogo Norte-Sur y para ello, invitar al presidente del G-77 a dar los pasos necesarios para atender de inmediato las preocupaciones e intereses del Grupo, incluso a través de reuniones del Grupo de los Ocho países más industrializados, y a iniciar las acciones adecuadas para fortalecer los acuerdos internacionales existentes dentro del sistema de la ONU, en coordinación con otras organizaciones del Sur; b) pedir que el Grupo Asesor de Alto Nivel, integrado por importantes personalidades del Sur, en su informe sobre globalización incluya una evaluación sobre la situación del diálogo Norte-Sur; c) buscar una estrategia internacional para revertir la tendencia a la disminución de la Ayuda Oficial para el Desarrollo para cumplir con el objetivo de que los países industrializados destinen a este fin 0,7 por ciento de su Producto Interno Bruto a finales de la primera década del siglo XXI y también asegurar que 0,15 por ciento del mismo total vaya para los países menos desarrollados, además de intentar llegar al 0,2 este año; d) esforzarse por conseguir la cancelación de la deuda insustentable de los países en desarrollo y reafirmar la necesidad de encontrar una solución justa y duradera al problema, que también tenga en cuenta las causas estructurales del endeudamiento y evite que dicho fenómeno se repita en el futuro. En este sentido, la prioridad central es crear una serie de condiciones adecuadas para frenar la volatilidad financiera en todo el mundo, realizar las reformas institucionales necesarias, reactivar los flujos financieros hacia los países del Sur y otras formas de financiación; e) brindar un apoyo total a la Tercera Conferencia de la ONU sobre los Países Menos Desarrollados que se realizará en el 2001; f) trabajar para conseguir un ambiente económico internacional propicio a la implementación total de los acuerdos de la Ronda Uruguay, en particular en lo que se refiere a fortalecer las medidas de trato especial y diferenciado previsto para los países en desarrollo y el Sistema General de Preferencias, y al funcionamiento correcto de todos los principios del sistema multilateral de comercio, incluida su universalidad; g) hacer todo lo posible para que la agricultura se rija por las reglas comunes de la OMC. Habrá que tomar las medidas necesarias para enfrentar bien los problemas particulares de las economías en desarrollo predominantemente agrarias, las de las pequeñas islas y las de los países importadores netos de alimentos; h) alentar a las principales economías del Norte, en particular las del Grupo de los 8, a aumentar la coordinación y coherencia de sus políticas macroeconómicas con los objetivos de desarrollo del Sur; i) apoyar las reformas que promuevan el surgimiento de una nueva arquitectura financiera internacional capaz de asegurar la participación de los países en desarrollo en la toma de decisiones y la estabilidad, transparencia y funcionamiento democrático del sistema mundial; j) trabajar para garantizar la integración efectiva de todos los países al sistema internacional, la anulación de la deuda, la creación de las condiciones necesarias para atraer flujos financieros adecuados a los países del Sur, incluso AOD, la reforma de las instituciones de gobierno mundial y la reducción de la volatilidad financiera; k) buscar la refinanciación de la deuda o su cancelación con recursos adicionales para que el costo no sea la reducción de otras formas de la AOD; l) conseguir la membresía universal a la OMC lo antes posible, a fin de fortalecer el sistema de comercio multilateral. Creemos que habría que brindarle asistencia a los países en desarrollo que tratan de integrarse a dicho sistema. Deben ofrecérseles condiciones que no excedan ni ignoren los compromisos de los países en desarrollo y los países menos adelantados miembros de la OMC. Instamos a los integrantes de la OMC a no imponer exigencias excesivas u onerosas a los países en desarrollo que se postulan. Por lo tanto recalcamos la necesidad de un proceso de acceso directo, transparente y rápido, es decir, manteniendo las normas de dicha Organización; m) invitar a la UNCTAD, en estrecha colaboración con la sede de Ginebra, a establecer y procurar un programa para elaborar herramientas de política comercial que fomenten la dimensión del desarrollo dentro del sistema multilateral; n) buscar una solución para los problemas ambientales graves en base al reconocimiento del Norte de su deuda ecológica y al principio de las responsabilidades comunes pero diferenciadas de los países en desarrollo y los industrializados, recalcando la necesidad de acceder a los recursos financieros y las tecnologías adecuadas en términos preferenciales, a fin de garantizar la posibilidad de un desarrollo sustentable, tal como está previsto en la agenda XXI.

2) Restablecer el papel protagónico de la ONU en los asuntos de economía mundial, desarrollo y cooperación internacional, lo cual implica: a) Invitar al presidente del G-77 a incluir en las reuniones del Grupo acerca de esos temas, el referido al lugar que ocupa la ONU; b) pedirle a la UNCTAD que supervise las actividades de las empresas transnacionales, dado el creciente número de fusiones de grandes empresas que se produce en los países industrializados y sus adquisiciones en los países en desarrollo, y que analice las repercusiones económicas, sociales y ambientales para el Sur, tratando de maximizar sus beneficios potenciales y minimizando sus posibles efectos negativos. c) La contribución de las transnacionales al crecimiento económico y al desarrollo sustentable depende de sus estrategias mundiales, que se caracterizan por la búsqueda del aumento de la competitividad y la obtención de beneficios cada vez mayores. Tal situación no implica necesariamente la creación de empleos y la realización de los objetivos de desarrollo en varios países pobres. En este contexto y con la intención de lograr un equilibrio entre los planes comerciales de las transnacionales y los objetivos de desarrollo de los países del Sur, llamamos a la UNCTAD y a la Organización Internacional del Trabajo (OIT) a estudiar el impacto que producen las actividades de esas empresas sobre la competitividad de la pequeña y mediana empresa de los países en desarrollo. También llamamos a las transnacionales a integrar los objetivos de desarrollo de los países anfitriones a sus estrategias comerciales.

Seguimiento institucional

El Plan de Acción cuenta también con una sección sobre seguimiento institucional, que fue aprobada durante la sesión ministerial de la cumbre del 14 de abril, junto con el resto del programa. Sin embargo, durante el cierre, al que asistieron los jefes de Estado y de gobierno, esa parte fue enmendada oralmente a la luz de las decisiones institucionales, que incluyen la creación de una comisión de coordinación del Sur, anunciada en el discurso de cierre del presidente de la cumbre, el presidente de Nigeria, Olusegun Obasanjo. Ghana pidió que el presidente de la cumbre permaneciera en ese cargo hasta la próxima sesión.

Obasanjo declaró: "Hemos acordado, en primer lugar, fortalecer nuestra capacidad de negociación colectiva, en especial la posibilidad de coordinar e implementar decisiones, políticas y programas. Por lo tanto, decidimos establecer un centro de coordinación utilizando el local de la Comisión Sur para estar bien ubicados y organizamos un consejo del G-77 que comprende al presidente de la Cumbre Sur, al coordinador del G-77 y a los presidentes de ASEAN, CARICOM, Organización de la Unidad Africana (OUA), NAM y otras organizaciones regionales similares del Sur. Dicho consejo coordinará la aplicación del Plan de Acción de la Cumbre del Sur al igual que las decisiones sobre cooperación regional".

El presidente de la Cumbre del G-77, el de NAM, así como el de la OUA y los primeros ministros de Jamaica y Malasia, están encargados de nombrar a los miembros de dicho Consejo en nombre de la Cumbre. (Se anunció aparte que los dos primeros ministros presentarán su plan en un plazo de seis meses.) La sección del Plan de Acción establecía, antes de las enmiendas, que si bien sigue siendo importante crear una Secretaría para el G-77, como lo recomendaron varias reuniones ministeriales del Grupo, la prioridad absoluta es articular una estructura racional para manejar sus asuntos. Si bien el actual acuerdo sirvió para conseguir un apoyo razonable a las actividades de los presidentes y miembros del G-77, llegó el momento de adoptar un acuerdo más estructurado acerca del manejo de dichos asuntos. Por eso se decidió fortalecer el acuerdo existente de la Oficina del Presidente del G-77 en Nueva York, y la conclusión fue que se pedirá una contribución anual de 5.000 dólares, a lo cual se invitó a los países con mayor capacidad de hacerlo.

Complementariedad y posibilidades de armonización

El presidente del G-77 fue invitado a rever la complementariedad y la posibilidad de armonizar los diversos programas de acción de la cooperación Sur-Sur adoptados por varias organizaciones de la región, teniendo en cuenta el presentado por NAM, Panel of Economists y otros grupos. Se decidió crear un fondo especial con la idea de alcanzar los 10 millones de dólares, destinado a contribuir a una cabal implementación y seguimiento de las decisiones adoptadas por la Cumbre del Sur.

La reunión anual de presidentes y coordinadores de distintas secciones del G-77 debería aprovecharse para plantear estrategias de mejora de los mecanismos de coordinación entre esos distintos sectores, para mejorar la estrategia de presentación de la posición del Grupo en el sistema de la ONU y para informar sobre el asunto en la próxima cumbre ministerial. Se decidió crear un programa de investigación e incluso establecer vínculos con instituciones de investigación del Sur que tengan el potencial para realizar análisis directamente asociados al trabajo del G-77.

Asimismo se llegó a la conclusión de que habrá que establecer grupos de expertos en asuntos específicos que revisen y comenten la agenda de las principales conferencias multilaterales con el propósito de aconsejar a los países en desarrollo a la hora de establecer sus objetivos. El presidente del G-77 debería instaurar mecanismos de monitoreo, análisis, identificación, gestión, seguimiento y evaluación para garantizar la implementación de sus proyectos e iniciativas Sur-Sur. Finalmente, hubo acuerdo en que la Segunda Cumbre del Sur del G-77 tendrá lugar en el 2005.
Esperamos que la UNCTAD X considere estas recomendaciones cuya implementación contribuirá al logro de los objetivos de igualdad, democracia y sustentabilidad que comparten la sociedad civil, los gobiernos de los países miembros y la Secretaría de la UNCTAD.






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