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No. 58 - Julio 1996

UNCTAD-IX

¿Una "conferencia del renacimiento"?

por Chakravarthi Raghavan

La UNCTAD salió de su crucial IX Sesión, realizada del 27 de abril al 11 de mayo en Midrand, Sudáfrica, con una nueva vida. No obstante, su permanencia como foro para el mundo en desarrollo dependerá de cómo se traducen en la práctica la declaración y el programa de trabajo acordados en dicha sesión.

En el discurso pronunciado el 11 de mayo en la sesión de clausura de la Novena Sesión de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), el Secretario General Rubens Ricúpero manifestó que la UNCTAD había salido "rejuvenecida" de Midrand, y con un "mandato claro y fortalecido en todos sus ingredientes indispensables: consolidada en su papel de foro donde concebir y adoptar una visión integrada de la economía mundial desde la perspectiva del desarrollo..."

Para una institución que el año pasado estuvo a punto de ir al cadalso, la UNCTAD, su secretaría y organismos intergubernamentales salieron de Midrand con una nueva vida, con un mandato que les da independencia de criterio y posibilidades de manifestarse en algunas áreas, incluso en su trabajo analítico, y en las orientaciones políticas de sus organismos intergubernamentales.

Este resultado no estaba claro cuando los 2.000 participantes se reunieron en lo que fue la mayor conferencia mundial sobre comercio y desarrollo. En la sesión plenaria final, el embajador de Tanzania, Ali Mchumo -quien presidió el grupo de trabajo sobre inversión y empresas- señaló que antes de la Conferencia muchos se preguntaban si iban a Midrand a enterrar a la UNCTAD o a renovarla y darle nuevas fuerzas. Con la adopción del documento final, "lo que se enterró aquí es el pesimismo acerca de la función de servicio que la UNCTAD puede brindar, ahora y en el porvenir, a la humanidad. Para los países menos adelantados (PMA), lo más importante que se ganó es la seguridad de que (...) al resto de la comunidad mundial le preocupa el sufrimiento de sus coterráneos más desposeídos y la conciencia de que la sociedad mundial no puede estar en paz consigo misma si la mayoría de sus miembros vive en abyecta pobreza mientras la riqueza total del mundo va en aumento".

La Declaración de Midrand y Documento Final, "Una asociación para el crecimiento y el desarrollo", adoptada por la Novena Sesión, establece, en algunas áreas, prioridades claras con respecto a las políticas y las medidas a adoptar para resolver los temas de la globalización y el marginamiento y trabajar en pos de los objetivos de un crecimiento amplio y el mejoramiento de los niveles de vida para todos. Pero en otros aspectos el documento es ambivalente en los mandatos y programas para sus organismos intergubernamentales.

Ambigüedad

A diferencia de las sesiones anteriores de la UNCTAD y las últimas Conferencias de la ONU, ninguna delegación -ni siquiera la de Estados Unidos- planteó reservas o hizo declaraciones aclaratorias sobre la Declaración. Y sin embargo varios de los mandatos tienen una redacción ambigua y dependen de la interpretación del Secretario General de la UNCTAD y la Junta de Comercio y Desarrollo y sus tres Comisiones cuando establezcan los detalles de los programas de trabajo y la agenda de los grupos de expertos.

Como resultado de la Conferencia, los organismos intergubernamentales de la UNCTAD serán drásticamente reestructurados y -para emplear una frase de moda- redimensionados: tendrán un máximo de 70 días de reuniones al año, comparados con los 120 días establecidos en la UNCTAD VIII de Cartagena y unas 110 semanas de reuniones en la década del 70.

En referencia a la experiencia posterior a Cartagena, cuando la Junta de Comercio y Desarrollo pasó casi un año negociando el mandato de los organismos intergubernamentales, Ricúpero manifestó que pronto habría que adoptar medidas acerca de cómo dar "expresión concreta y pragmática" a esas decisiones.

"Debemos convocar muy pronto una Reunión Ejecutiva de la Junta de Comercio y Desarrollo, y de las tres Comisiones (constituidas aquí), para decidir sobre las prioridades y comenzar a trabajar de inmediato..., tenemos por delante las decisiones más difíciles, y el único reclamo que les hago es que nos apoyen en esta tarea de poner en práctica lo que ha sido decidido en esta Conferencia."

En rueda de prensa, Ricúpero declaró que "en la conferencia no perdimos nada y ganamos mandatos nuevos e importantes... En la medida de lo posible, el documento refleja un denominador común... la asociación para el desarrollo se ha reforzado".

Conforme a la Declaración de Midrand, la UNCTAD IX debe convocar a una "reunión especial de evaluación a alto nivel" dos años antes de la UNCTAD X, para realizar una evaluación de mitad de período y sumar el compromiso político asumido por los estados miembros en Midrand al proceso iniciado en la conferencia y traducir en realidad la asociación para el desarrollo adoptada en Cartagena.

"Los actores del desarrollo"

El Secretario General de la UNCTAD debe convocar también una reunión con "los actores del desarrollo" para aconsejar cómo incrementar la participación de la sociedad civil en el trabajo de la UNCTAD.

La Presidencia sudafricana también organizará y será sede de un seminario sobre asociación entre los sectores públicos y privados para la movilización de recursos para el desarrollo. El seminario se centrará en la función que tiene esa asociación para los PMA y cómo otros países en desarrollo pueden actuar junto a ellos. Se pedirá a los grupos de Asia, América Latina y el Caribe, del Grupo de los 77, que compartan su experiencia en este sentido.

La Declaración, en su sección anterior, se refiere al impacto desigual de la globalización y la liberalización, extremadamente exitoso para algunos países en desarrollo pero con grandes problemas para otros. Por ejemplo en el acceso a los mercados, el capital y la tecnología. También se refiere al tema de la transformación institucional para una "integración significativa" en la economía mundial, las limitaciones de los PMA con su débil capacidad de abastecimiento que exacerbó los peligros de marginamiento, tanto entre como dentro de los países. "Demasiadas personas continúan viviendo en extrema pobreza, y eso, ahora que nos aproximamos a un nuevo milenio, es una situación intolerable", dice la Declaración. "Es por interés de todos los países que continúa desarrollándose un sistema de comercio multilateral mutuamente beneficioso. Esto exige el reconocimiento de que existen impactos diferenciales en los países y la solidaridad necesaria para asegurar que todos se beneficiarán: una nueva asociación para el desarrollo."

Según la Declaración, esta asociación debe basarse en una clara definición de papeles, el establecimiento de objetivos comunes y el desarrollo de una acción conjunta que, en términos prácticos, significa:

* Fortalecer la cooperación intergubernamental entre países desarrollados y en desarrollo.

* Incrementar la cooperación entre los países en desarrollo, con una coordinación más efectiva y la complementación de instituciones multilaterales.

* La movilización de recursos humanos y materiales para el desarrollo a través del diálogo y la acción comunes entre gobiernos y sociedad civil.

* Asociaciones entre el sector privado y el sector público, para lograr tasas de crecimiento más elevadas y mayor desarrollo.

"El mandato de la UNCTAD", se dice en la Declaración, "sigue vigente como punto central para resolver los temas de comercio y temas afines al desarrollo. Debe construir su ventaja comparativa y ofrecer apoyo apropiado a las necesidades de los países en desarrollo para asegurar que participan en la economía mundial en forma más equitativa.

"La investigación política y el trabajo analítico de la UNCTAD deben iluminar los cambios de la economía mundial en la medida en que se relacionan con el comercio, la inversión, la tecnología y los servicios y el desarrollo. Ese trabajo debe facilitar la formulación de políticas dentro de los estados miembros en su lucha por el desarrollo. Debe conducir a un diálogo constructivo entre los Estados Miembros para incrementar los beneficios del comercio. También debe responder a necesidades de desarrollo distintas y cambiantes en el proceso en marcha de integración de la economía mundial."

La Declaración exhorta a la UNCTAD a fortalecer su cooperación con la Organización Mundial del Comercio (OMC) y otras instituciones multilaterales para incrementar su propia cooperación técnica.

Días antes de la Conferencia, Rubens Ricúpero se refirió varias veces a la UNCTAD IX como a una "Conferencia del renacimiento" en la cual las Naciones Unidas reclamarían tener la máxima competencia en temas de desarrollo.

Cómo se perfilará la UNCTAD y si podrá reclamar para las Naciones Unidas parte del terreno que perdió en la década pasada ante las instituciones de Bretton Woods, "antidemocráticamente" regidas, dependerá de si la Declaración de Midrand, mandatos y programa de trabajo aceptados se traducirán, en letra y espíritu, en las actividades de los organismos intergubernamentales y de la Secretaría.

Chakravarthi Raghavan es Editor Jefe de North-South Development Monitor (SUNS) y representante de la Red del Tercer Mundo en Ginebra.






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